Search
  • Inty Grønneberg

No les creemos

Updated: May 9


¡Damas y caballeros, sobrevivientes del 2020, bienvenidos a la campaña electoral! Tras catorce días del inicio del año, nos encontramos en este peculiar mes en el cual los aspirantes se nos aparecerán hasta en la sopa queriendo convencernos de que son la mejor opción para dirigir los destinos de nuestro querido país megadiverso, multiétnico y pluricultural.


Y bueno… no la tienen nada fácil las y los futuros madres y padres de esta bella tierra de contrastes: somos uno de los estados más golpeados a nivel mundial por la pandemia y con las menores perspectivas de crecimiento de la región. Con un decrecimiento de alrededor del 10% de la economía, el Ecuador tiene a más de la mitad de su población por debajo del umbral de la pobreza. Así es, ¡leyó bien!, cerca del 52% de nuestras hermanas y hermanos, ciudadanos de esta república, viven, en el mejor de los casos, con menos de 85 dolaritos por mes. Para poner esto en contexto, el país ha retrocedido en materia social al menos cuarenta años, regresando a los ochenta del siglo pasado. Es casi como decir que, lo poco que se avanzó desde el retorno a la democracia, desapareció producto de nuestra triple crisis de salud, económica y política. Mucha de nuestra gente padece hambre y miseria.


El tremendo problema en el que nos encontramos no se queda solamente ahí; a pesar de que nuestra Pacha Mama tiene sus propios derechos según la Constitución, nuestra naturaleza se encuentra en grave peligro. Para muestra, dos ejemplos: nuestros ríos se encuentran en un estado apocalíptico y el manejo de los desechos de las ciudades se enfrenta al colapso.


En resumen: el Ecuador se encuentra al borde de una catástrofe. Para ser un poco más gráficos, nos encontramos al filito de una gran quebrada; un empujoncito y nos vamos directo al despeñadero.


Siendo sinceros (y perdón la insistencia), pero por si aún no ha quedado claro: estamos bastante jodidos. Lo mínimo que esperaríamos con semejante escenario de nuestros potenciales gobernantes es que tomen con la seriedad la realidad ecuatoriana, y que, con la responsabilidad histórica que les compete, se prepararen y trabajen con los mejores expertos para proponer una agenda nacional que nos ayude a no terminar en la anarquía.


Pero en lugar de ello, nuestros sonrientes aspirantes, en su gran mayoría decidieron dedicarse al marketing, compitiendo por quien es el mejor “influencer” o quien es el más creativo en su campaña. Sus propuestas tienen un universo de distancia con la realidad que vive la inmensa mayoría.

Si usted, estimado lector, no les cree a los candidatos, no se sienta solo, la enorme mayoría tampoco les creemos. Esperemos que ojalá aquellos que buscan gobernar este país, en medio de la inercia de la campaña abran sus ojos, reflexionen y se pregunten a sí mismos: ¿Y si ganamos, tenemos el equipo y el plan para en verdad ser capaces de enfrentar una de las mayores crisis de la historia del Ecuador?

27 views0 comments